
Cuenca Andina: una escapada al bosque en la cordillera de Romeral
En la cordillera de Romeral, cerca de Los Queñes, estos dos senderos permiten combinar una caminata de exigencia intermedia con una buena razón para salir de la rutina: pasar unas horas entre naturaleza y amigos.
La llegada fue alrededor de las once de la mañana, con una jornada por delante para caminar. El recorrido elegido combinó dos senderos del Parque Cuenca Andina: Los Naranjillos para la ida y Baños de la Diosa para el regreso. Ambos dejaron una muy buena impresión y esa sensación que suele acompañar a las mejores salidas: haber aprovechado el día y querer volver.
Para quienes buscan una caminata de exigencia media, esta combinación merece estar entre las opciones. Hay esfuerzo y desnivel, pero también espacio para disfrutar del camino y compartir sin que toda la atención esté puesta en alcanzar un destino. En esta visita, ese equilibrio fue uno de los aspectos más valorados.
La ida por Los Naranjillos
El sendero Los Naranjillos recorre la ladera oriente del parque y atraviesa una quebrada donde crecen robles, naranjillos y peumos. Las vistas hacia el cajón de Los Pejerreyes permiten apreciar el entorno por el que avanza la caminata y la vegetación que ocupa sus laderas.
Según el mapa oficial, este sendero tiene dificultad media, un kilómetro de extensión en el tramo señalado y 149 metros de desnivel. Su duración de referencia es de 45 minutos de ida. Estos datos corresponden al sendero individual y deben considerarse junto con los demás tramos que se quieran recorrer durante la jornada.
Escogerlo para comenzar permitió incorporar un camino distinto al del regreso y conocer ambos sectores en una misma visita. La combinación resultó especialmente buena para una salida entre amigos: una caminata que se disfruta tanto por el paisaje como por el tiempo compartido.
Los Pejerreyes, el agua que da forma al paisaje
El estero Los Pejerreyes es una de las principales razones para conocer Cuenca Andina. A lo largo de su cuenca aparecen cascadas, pozones y rocas de granito trabajadas por el agua, en un entorno de bosque nativo que acompaña parte de los recorridos del parque.
Ese paisaje tiene uno de sus puntos más conocidos en los Baños de la Diosa, donde el agua forma un pozón rodeado de granito. El sendero permite acercarse al bosque y a la cuenca del estero antes de llegar a este sector, que reúne dos de los elementos más reconocibles del lugar: el agua y la piedra.
En esta ocasión, Baños de la Diosa fue el camino de vuelta. Después de la ida por Los Naranjillos, recorrerlo completó una jornada que dejó ganas de seguir conociendo el parque.
El mapa clasifica Baños de la Diosa como de dificultad media y señala 2,5 kilómetros de ida, 188 metros de desnivel y un tiempo aproximado de una hora y veinte minutos, también de ida. Al combinarlo con otros senderos, es necesario revisar el itinerario completo para calcular la distancia y el tiempo de la salida.
Otros senderos para una próxima visita
Cuenca Andina cuenta con siete senderos descritos en su mapa, con alternativas que van desde caminatas breves cerca del centro de visitantes hasta recorridos de mayor exigencia hacia la cordillera.
Colocolo es la opción más corta y de dificultad baja. Se trata de un sendero interpretativo que pasa entre pozones y vegetación nativa por los alrededores del centro de visitantes. El mapa indica 400 metros de ida y un tiempo estimado de veinte a treinta minutos para ese tramo, por lo que puede ser una alternativa para quienes buscan una caminata breve.
Los Cipreses, en cambio, asciende por la ladera poniente entre formaciones de granito y un bosque de cipreses de la cordillera. Ofrece vistas hacia la quebrada del Sillón y está clasificado como de dificultad media. Su tramo señalado tiene 1,4 kilómetros de ida, con una duración aproximada de una hora.
Para quienes quieran una subida más exigente, aparece el Mirador Toscas de Molina, de dificultad alta. El mapa señala 3,3 kilómetros de ida, 334 metros de desnivel y unas dos horas para ese tramo. Es una alternativa para dedicar más tiempo a la caminata y observar el paisaje desde el mirador.
Las rutas La Laguna y Cajón de Santos requieren una planificación mayor: ambas están clasificadas como de dificultad muy alta. La primera atraviesa roblerías y sectores de cipreses antiguos hasta llegar a la laguna y sus vegas. El mapa indica 9,7 kilómetros y seis horas de ida, con un desnivel de 1.309 metros.
Cajón de Santos se interna entre roblerías, cipreses y paisajes de estepa altoandina, cruza un bosque de chaguales y termina en una histórica casa de piedra utilizada como refugio por arrieros. Sus 3,3 kilómetros de ida acumulan 722 metros de desnivel, con un tiempo de referencia de dos horas y media a tres horas para ese tramo. La distancia, por sí sola, no refleja la exigencia de este recorrido.
Bosques y antiguas huellas cordilleranas
Parte del interés de Cuenca Andina está en la diversidad de ambientes que protege. En sus 12.400 hectáreas se encuentran bosques templados del sur, vegetación mediterránea de Chile central y estepa andina. El mapa destaca, además, la presencia de aves como carpinteros negros, patos cortacorrientes y caiquenes.
La historia del territorio también forma parte de sus caminos. Según la información del parque, estas montañas fueron recorridas por el pueblo chiquillán y, posteriormente, por arrieros que mantuvieron huellas y utilizaron casas de piedra como refugio. Algunas de esas construcciones permanecen vinculadas a los recorridos de altura.
Una visita por Los Naranjillos y Baños de la Diosa permite conocer apenas una parte de ese territorio. Es suficiente, sin embargo, para llevarse una buena impresión y empezar a mirar los demás senderos como motivos para regresar.
Antes de iniciar cualquier recorrido, el parque solicita informar el itinerario al guardaparque. También recuerda que las distancias y los tiempos de su mapa son de ida, por lo que la planificación debe incorporar el retorno y los enlaces entre senderos.
La experiencia de esta jornada deja una recomendación concreta: para una salida entre amigos, con ganas de caminar y desconectarse unas horas, la ida por Los Naranjillos y el regreso por Baños de la Diosa es una combinación que vale la pena conocer. Los otros caminos quedaron pendientes para una próxima visita.
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